¿De qué está hecha? ¿Por qué pesa tanto? ¿No era acaso hilo de algodón caramelizado?
Apenas descubrí que no es tan dulce como lucía.
Las luces, esas sí que daban esperanza en las ferias y carreteras.
Pero son de distintas naturalezas.
Imagino mi muerte en repetidas ocasiones a lo largo del día y más aún de la noche.
Y me pregunto cuánto tiempo tardarán en comerme los gatos.
Luego pienso que necesito un gato porque el que teníamos [Narán] está en un tal Valle de los Naranjos vacacionando con su nueva dueña y me doy cuenta de que he de esperar a que vuelva.
No puedo dejar que Bel se encargue de deshacerse de mi cadáver, Narán podría disfrutarlo más.
Pienso en el pasado, en hasta dónde he llegado y descubro una vez más que no soy poeta,
no soy un genio [[quizás sólo un cuentista que habla de poetas y de genios],
No sé de filosofía ni de matemáticas, me he convertido en este cúmulo trémulo de acciones sin centro.
Ya no tengo dieciséis y sigo siendo la misma, sólo que un poco más triste y más vieja.
Nunca he pretendido ser un número más en la historia ni vivir sólo una muerte,
Pero la ciencia ha avanzado tan poco como yo y está tan cerca de descubrir la cura a la vejez como yo de convertirme en una jugadora profesional de ajedrez (probablemente yo tenga más oportunidad que ella). Así que, si mañana muero, no será culpa de la ciencia, sino porque ha llegado mi momento.
Me he vuelto un cuenco vacío, una cáscara amarillenta de lo que alguna vez estuvo vivo y era dulce.
Quizás muera a manos mías y me vea derretida y a solas en una habitación.
Juro que no moriré del arte ni de la belleza que aún queda en el mundo miserable
—seguro algo me sabe—, desabrido, tan cansino que ya solo sabe girar.
Antes el mundo daba volteretas y danzaba al son de los dioses y cantaba con los soles que,
Sin infinito parecían sólo flotar.
Flotar a la deriva me cautiva y me hace querer formar parte de esta órbita sin continuidad.
Y de nuevo el bucle y esta cotidianeidad.
Con todo, juro que si muero no será por eso.
Sino porque, como el mundo, olvidé cómo danzar.
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