“Aún pienso en ella, la extraño”
“¿Qué es lo que extrañas de ella?”
“Ya no lo recuerdo, solo queda el sentimiento, la ausencia, el duelo.
¿Cómo puedo saber por qué se extraña? ¿Cómo puedo medir lo que me falta?
“Lo que sea que ella tenía está también en ti”
Palabras vacías, carentes de vida.
Yo solo quiero volver a vivir: Quiero las tardes de sol, las lecturas acompañadas, las risas explosivas y el no temerle a la realidad.
Solo quiero recuperar esos años de conversaciones profundas, de preguntas subversivas, interacciones relajadas y llenas de poesía.
¿Qué es lo que extraño de ella?
Ve tú a saber.
Todo lo que tuve lo tengo ahora, solo que con distintas personas, ¿por qué se siente tan distinto? Siento que olvidé cómo sentir.
Ya no soy la misma que tuvo tanto, voy creando a diario lo que reparto, ya no surje de mí como fuente infinita, soy lo que queda, lo que se ha ido ya no regresa.
Ahora nosotras habitamos distintos planetas, ella ignora mi existencia y yo intento olvidar que alguna vez fuimos amigas.
¿Por qué la extraño? Me preguntas.
Y yo no lo recuerdo.