No prometimos estar juntas de por vida,
Pero esa era la idea.
Dejaría todo el amor del mundo por volver a estar contigo,
por volver a ser tu amiga.
Antes caminábamos tomadas del brazo
y la vida parecía dispuesta a darnos todo.
Reíamos con cuentos del Romanticismo
como si de novelas cómicas de nuestro tiempo se tratara.
Me escuchabas cantar y yo te escuchaba recitar tus poemas,
los rítmicos y los punteados.
No lo prometimos, pero sabíamos que estaríamos siempre juntas.
No hacía falta decirlo, ¿Para qué?
Si conocíamos todo de la otra
y nos reíamos hasta que nos dolía la panza,
nos mordíamos los brazos,
nos poníamos el pie para que la otra rodara por el pasto.
Enlazábamos todo,
como el tiempo lo estaba haciendo con nosotras.
Podíamos hablar de cualquier cosa,
de temas polémicos y de nuestros sueños,
no había desacuerdos, me entendías, sabías leerme bien.
Hace seis meses que no hablamos,
pero la amistad comenzó a decaer desde hace años.
¿Qué fue lo que pasó?
A veces creo saberlo,
como si me hubiera convertido en un recordatorio permanente para ti de lo ocurrido,
de lo que perdimos
cuando ella fue expulsada de nuestras vidas.
Comencé a creer que la quisiste más a ella,
que todo lo que vivimos,
lo que significaba ser amigas,
se había fragmentado irremediablemente
y una gran parte del sentido de estar juntas se había ido con ella.
Me pregunto si siquiera tú sabes lo que pasó.
"Ya no puedo ser la misma que fui en la universidad",
me dijiste alguna vez.
Y por mucho que insistí que no necesitaba eso de ti,
comencé a aceptar que, por mucho que me aferrara a ese tiempo
en que creí haber encontrado una amiga de por vida,
no ibas a responder si te enviaba un mensaje,
ni a dar muestras de vida
en caso de que te necesitara.
"Es complicado", me dijiste en otra ocasión,
prometiste intentarlo, ser mejor,
sólo para dejarme caer con más fuerza en el olvido,
"Es que cuando no los veo, dejan de existir para mí",
intentaste justificarte.
Tal vez fue ahí cuando la aceptación cedió paso a la indignación
que me ha mantenido a salvo de la miseria.
Porque subías muchas fotos con el resto de tus amigos,
lo que significaba dos cosas:
1. Sí contestabas mensajes
y 2. No te interesaba mi amistad en específico,
sólo no sabías cómo decirlo.
Me sentí mal por haber insistido durante tanto tiempo,
cuando era evidente que había estado forzando algo que,
si bien se había sentido real en el pasado,
ya no significaba nada para ti.
La última vez que nos vimos
nos encontramos por coincidencia en un café de poesía,
tú nunca habías ido
y yo hacía al menos seis meses que había dejado de ir.
¿Por qué la vida nos había reunido nuevamente ahí?
Qué encuentro tan innecesario, pensé,
sólo existió para hacerme sentir completamente sola e inconsecuente otra vez.
Ibas con dos amigas,
las había conocido sólo en fotos,
pero sabía que eran importantes para ti.
Convivimos
Me sentí tan pequeña.
Me di cuenta y tuve que admitir
que nuestro encuentro debía sentirse para ti
como ver a alguien a quien no querías ver.
Me ha sucedido y siempre pienso:
"qué mala suerte tengo,
mejor me hubiera encontrado con alguien a quien sí quisiera ver,
no con alguien a quien evito".
Esa idea se enterró con tanta saña
que tuve que aceptar la derrota,
ya ni siquiera hubo indignación,
sólo la necesidad de huir
No volverte a ver nunca más.
A veces sonrío ante lo absurdo de mis sentimientos por ti,
claro que eras una persona maravillosa,
pero hemos estado separadas por cuatro años,
idas y venidas,
Sí, pequeños intentos de no dejar que la amistad se perdiera.
Pero debí aceptar mucho antes el fin.
La primavera me recuerda a ti,
también te gustaba el calor y los árboles llenos de flores.
Me hubiera gustado preguntarte
si las primaveras rosas también eran tus favoritas.
Algo me dice que eran las jacarandas, pero no sé por qué.
Son preguntas que ya nunca podré hacerte.
Y las palabras de Flowe Face, su artista favorita, vuelven a mi mente
y, en vez de consolarme me derriten las entrañas:
"Cause I loved you then, and I love you now [...]
If it's not enough, we can let it die,
I will see your face in another life".
Quisiera que llegara ese momento,
quisiera que eso fuera cierto.
Porque sé que no fue suficiente para ti esta amistad,
me pregunto qué pasó,
si de verdad te traigo tan malos recuerdos.
Si algo cambiaría de encontrarnos en otra vida,
A qué se debió el rechazo.
A qué se debió el final.
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