domingo, 4 de septiembre de 2022

Si tomamos recuerdos

 No es posible negar la demonización 

que me persigue, endemoniada, esa soy. 

Y ella, sumergida en su falta de osadía, 

por su profundo amor sufrió. 

¿Y quién soy yo para pedirle ahora 

que me ame todavía? 

No estaba lista, pero era tan obvio. 

"Era muy obvio", confirma él, 

y toda mi realidad se tambalea un poco. 

Tomadas de las manos de dos hombres que 

nos aman y amamos, que amamos y nos aman. 

Pero ven, amémonos tú y yo, 

para servir hombres no nací y 

me niego a morir de eso.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario