lunes, 26 de junio de 2017

Tardes Azules.


No quiero algún día decir: en ese momento fui feliz,
Ni llegar a hablar sólo de cosas importantes, 
La vida es más que prisa y rutinas, 
Se compone de sueños y pedacitos de realidad,
De cafés con buenos amigos y postres en días azules,
De música que canta sobre vida y despedidas, 
Se compone de detalles y sí, de cosas importantes, 
De cosas desagradables e innecesarias en ocasiones,
Pero siempre nos queda la ventaja de poder decidir.
Y aun así no quiero partir, me gusta vivir así,  
Quiero estar aquí y decir, éste es mi hogar,
Cada recuerdo en las fotografías lo atestiguan,
Aunque las huellas entre las macetas se borran,
Y las flores en el jardín pronto hablarán de soledad,
Volveré por los días azules en casa de Cris, 
Volveré por las fotos y los recortes del pasado, 
Simplemente volveré por las macetas.

viernes, 16 de junio de 2017

En un camino sin fin

Estamos atrapados en un camino sin fin,
Es tiempo de seguir, lo es, es tiempo,
Estamos estancados, esperando indecisos,
No hay letreros que indiquen a donde ir.

Las encrucijadas no llegan,
Miro atrás y no queda ninguna señal,
Las decisiones no se toman,
No hay nadie para decirnos que no.

Los sueños deambulan y no hay respuestas,
Las promesas se siguen rompiendo, bellas,
La esperanza es tan ilusa, no tiene expectativas.

Y sólo sé que me quiero marchar, y sólo sé que me quiero quedar. Y sólo sé que me voy a perder donde nadie me pueda encontrar. Y sólo sé que me giro y veo el mundo pasar, diciendo adiós.
Y sólo sé que es tiempo de dejar de llorar, es tiempo de seguir.








sábado, 27 de mayo de 2017

Ya no tengo títulos brillantes, nunca los tuve

Las semanas pasan, la vida sigue y con ella su ironía estática tras tristes sonrisas.
Los días parecen eternos, se arrastran y desaparecen como si nunca hubieran existido.
Las horas vuelan, se van flotando sobre aviones de papel, con sueños descoloridos.
Los segundos duelen, se quejan y esperan con falta de realidad un regreso, el suyo.

La monotonía canta que vuelva a su comodidad, que allí estaré segura del pasado.
La situación actúa con inocencia e ignorancia, la soledad es vasta pero no infinita.
Las personas van y vienen, van más que venir, ojalá todas se despidieran de una vez.
Una vez una persona escribió que la vida pone a cada quien en su lugar, creo que mentía.

Los mensajes parecen estar a la orden del día, no los necesitamos pero siguen presentes.
La insistencia que ahora es no sólo innecesaria sino indeseada, toca a la puerta una vez más.
Las cosas sin sentido parecen convertirse en el menú diario de la vida, como los desamores.
Lo único que es necesario es una despedida definitiva, nunca había deseado tanto decir adiós.





jueves, 25 de mayo de 2017

Cuenta-cuentos (párrafo 3-4)

Es increíble cómo pasamos la vida nadando en olas de palabras
Nadando dentro del inmenso mar de libros que custodian la verdad.
Es increíble cómo la vida se nos va entre páginas y tinta, entre espuma y poesía,
Poesía que aunque hermosa también es venenosa porque trae recuerdos indeseados,
Es increíble cómo los personajes de los libros y los de la realidad son hermanos,
Personajes basados en la estática y descolorida realidad, barcos de mentiras o ficción.

Es increíble cómo un pequeño tomo de trescientas páginas grita y susurra a la vez,
Grita finales trágicos que han pasado, susurra secretos que ha jurado ocultar,
Es increíble que cuando las letras parecen apilarse sobre los renglones existe prisa,
Prisa por revelar los misterios entrañados en sus párrafos convertidos en brisa marina,
Es increíble viajar a través de los ojos de otra persona, ver el mundo a través de letras,
Letras que alguna vez fueron sólo ideas sueltas y resueltas esperando ser plasmadas.

Es increíble el modo en que una chamarra de plumas rosa juega con la mente,
Cómo un polaco malhumorado puede sacarnos sonrisas ante sus miradas heladas,
Es increíble que un chocolate en una olvidada cafetería cambie el color de la vida,
Cómo una historia bañada en olvido y fama a la vez se vea transformada por amor fraternal,
Es increíble que existan palabras robadas, sin hogar y solitarias, varadas en el mar de palabras.
Cómo un rosal puede pinchar con su gentileza y un farero causar desastres al alumbrar el camino.

Es increíble que un libro de tan poca extensión sea capaz de iluminar el alma y llevarnos lejos,
Que una pizca del olvido allí narrado nos consuele dentro de nuestro propio palacio sin habitaciones,
Es increíble que cuando todo parece negro y desolado algo nos puede mostrar la luz, nos da calor,
Que cuando los personajes dicen adiós, aún queda el autor de la obra que es quien decide el final,
Es increíble la cantidad de cosas insignificantes que parecen ser increíbles dentro de la monotonía,
Que un mar de palabras espere y permanezca a pesar de que engulle lo que a él llega, a nosotros...

sábado, 6 de mayo de 2017

Imposibilidad (abril 2015)

Me enamoré de mi mejor amigo,
Me sentía loca de atar,
Cada día encontraba un amago,
De las consecuencias que iba a dar,

Comíamos chocolate amargo,
E intentábamos no pensar,
Una tarde viendo ¿Sólo amigos?
Terminé por explotar.

Comiendo sola en casa un higo,
Me senté por fin a llorar.

Me enamoré de mi mejor amigo,
Cada día juntos solíamos estar,
Yo a su lado con un abrigo,
Y él al mío al caminar.

No tenía nada en común conmigo,
Pero nos gustaba sólo hablar,

Nos limitamos a llenar nuestros
Bolsillos con expectativas y esperar.
Se convirtió en un ritmo cansino,
Y terminamos por abandonar.

Hoy en día aún lo miro y pienso en retomar,
Ese sentimiento tan extraño que me quiere dominar,

Parece que han pasado años
Desde la primera vez que lo vi llegar,
Hoy me falta algo, para poderlo olvidar.

miércoles, 12 de abril de 2017

El reloj destartalado

El reloj de la cocina se ha detenido,
El cambio de la pila fue tan necesario como inútil,
No logramos que las manecillas volvieran a avanzar.

Lo he mirado de mala manera varias veces,
Lo he envidiado por su fortuna,
Y mientras tanto, él sigue allí colgado en la pared,
Es un girasol que sonríe en lo alto,
Con horas congeladas, horas jamás pasadas.

Me gustaría estar en su lugar, guardando el tiempo,
Reteniendo los minutos que se esfuerzan por pasar,
Ajeno al paso de su propio contador.


domingo, 26 de marzo de 2017

Nameless



Un auto baja a toda velocidad por la colina, avienta grandes bocanadas de humo y hace mucho ruido con el motor, parece como si fuera a destartalarse en cualquier momento, dobla una esquina y se pierde de vista.


Una niña sentada en el tejado de la casa más pequeña, escondida entre un matorral de plantas, lo observa alejarse. Hay lágrimas secas en sus ojos, el auto lleva lo más preciado que tenía, algo que nunca podrá recuperar, es pequeña, pero lo sabe.


Ha comenzado a anochecer y las luces de la diminuta calle comienzan a encenderse, una tras otra, dándole un toque melancólico a la aún no iniciada noche.


En el jardín hay una gran variedad de plantas, de modo que la niña no se percata de la persona que ha llegado hasta que la última luz en la calle se enciende.

domingo, 19 de marzo de 2017

Haluros de Plata

Suelo mirar fotografías, viejos recortes esparcidos en la vida, 
Suelo pensar en sueños perdidos, promesas rotas, idas y venidas,
Suelo extrañar cielos estrellados y veranos perdidos en el pasado,

Suelo mirar viejas cintas en casette, polvorientas y antes amadas,
Suelo pensar en personas y despedidas, en velas encendidas,
Suelo extrañar mi antigua yo, la que añoraba imposibilidades, 

Solía desear haber nacido setenta años atrás, con el fonógrafo,
Las teles a blanco y negro, las fotografías reveladas en cuartos
Oscuros que ocultaban no sólo una vida sino cientos de ellas tras 
Las cortinas, con los autos negros a la órden del día, 
Con los vestidos y las discos, con los hippies y los libros,
Todo eso que ahora valoro hubiese sido normal para mí de haber
Nacido unos años antes en un mundo casi colorido.

Hace tiempo que dejé de añorar eras pasadas, 
Los rollos están llenos de ideas inesperadas 
Y sé que no hay manera de que cambie el hecho de 
Que nací justo en el tiempo indicado para ser feliz.





martes, 14 de febrero de 2017

Cartas al clima

Camino calle abajo, el clima es caluroso y sofocante, me resulta extraño que así sea, me resulta más extraño que Nadie parezca notarlo pero lo paso por alto. Estamos a mediados de febrero, no es como si el invierno hubiera terminado en absoluto, pero el clima parece mandarnos saludos de la primavera y postdatas del verano, no lo considero un insulto a la temporada, siempre he apreciado más al calor que al frío, por mucho que me promocionen a este último no consigo sentir más que respeto por él.

Desearía que por fin terminara, que dejara de recordarme lo que perdí, lo que pude haber perdido para siempre, lo que aún puedo perder sin más. Miro a uno y otro lado antes de cruzar por las imponentes vías del tren por las que siempre suelo pasar en autobús, todo es de un color amielado, incluso  los arriates de tulipanes con todo el cuidado del mundo lucen marchitos, apagados, ganosos de la llegada de otra temporada. El  despiadado sol los ha tostado de tal modo que han dejado de lucir pulcros y plastificados, imagino que si aquí nevara, la nieve se habría alterado del mismo modo.

Me siento como un copo de nieve derretido, aunque nunca le he preguntado a uno por su estado al derretirse, ni siquiera he visto a uno hacerlo, pero siento que es como se sentiría sabiendo que está a punto de transformarse quizá para siempre, de olvidarse de lo que era o de añorarlo inevitablemente.

Cuando pienso en el pasado, intento capturar los mejores momentos que viví, me parece absurdo haber pasado un año deseando borrar lo sucedido, cuando sin eso que pasó, no tendría mucho que recordar, todo lo que soy ahora se lo debo a esos escasos ocho meses que viví sin monotonías, muchas veces con angustia y otras con impotencia, pero casi siempre fui feliz, las lombrices debían sentirse celosas al ver mi felicidad, ni siquiera era conformidad, sólo una vaga y casi invisible línea entre la realidad y lo inevitable de un final.