sábado, 6 de mayo de 2023

Respirar como mujer

Al otro lado del mundo, alguien tiene la misma métrica para respirar que yo.
Guarda la extrañeza de que  ser mujer y respirar al mismo tiempo es un mérito hoy en día.
Respirar profundo, 
como si mis ancestros respiraran a través de mí.
Rogar por significado y sentido al acceder a mi interioridad de mujer.
Respirar para no sentir culpa al acariciarme en intimidad. 
Darme el placer que merezco sólo por existir.
El placer de ser escuchada, de ser amada y tratada con ternura y respeto.
Recibir al mundo como si me ofrecieran una flor cultivada en el jardín de mi madre.
Aún guardo esa costumbre de arrancar rosas secas 
y aventar sus pétalos sobre mi cabeza. 
Sentir la lluvia, 
sentir el sol, 
la piel tirante,
los sentidos alerta ante el cambio de estaciones que se desata en mí.
Suspirar hondo, 
como si guardara en mi pecho los sueños de media humanidad.
No hay mayor placer que sentirse acompañada, 
mejor aún, no hay mayor placer que sentirse comprendida.
Imagino que en mi cuerpo habitamos todas, 
siento un placer tangible al reconocerme y comprenderme a través de otra mujer, al estar en compañía, sentirme a salvo entre mis semejantas.
Incluso estando solas respiramos todas juntas.

1 comentario:

  1. Antes de leer esto creía saber todo acerca de las mujeres. Ahora sé un poco más.

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